Buscar este blog

lunes, 4 de octubre de 2010

EL PODER SERPENTINO SIR JOHN WOODROFFE


COLECCION
H O R U S

OBRAS DEL MISMO AUTOR


Shakti and Shakta
Garland of Letters (Studies in Mantra Shastra)
Principles of Tantra (Tantra Tattva)
Introduction to Tantra Shastra (A Key to Tantric Literature)
Hymns to the Goddess (From Tantras and Stotras of Shankaracharya)
Is'opanisad (Text and commentary)
The Great Liberation (Mahanirvana Tantra)
Wave of Bliss (Anandalahari)
Greatness of Shiva (Mahimnastava of Jushpadanta)
Kamakalavilasa (Text and commentary)
Hymn to Kali (Karpuradi Stotra)
En colaboración con P. N. Mukhopadhyaya
Mahamaya

EL PODER SERPENTINO


SIR JOHN WOODROFFE



EL PODER SERPENTINO


(EL SAT-CAKRA-NIRUPANA Y EL PADUKA-PAÑCAKA)

Dos obras sobre el Laya Yoga

Traducidas del Sánscrito,
con introducción y comentario
Versión española de la 8ª edición en inglés
de HECTOR V. MOREL

Primera Edición

EDITORIAL KIER, S.A. Av. Santa Fe 1260 1059 Buenos Aires

Título original inglés
THE SERPENT POWER
Publicada por © Ganesh & Co.,
Madrás-17, India

Ediciones en inglés
Ocho ediciones. La 8ª año 1972
Todas publicadas por Ganesh & Co. - India


Ediciones en español
1a edición argentina - EDITORIAL KIER, S.A.
Buenos Aires 1979


Tapa
Tomada de la 89 edición en inglés, y
Diagramó Horado Cardo

LIBRO DE EDICION ARGENTINA
Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723
© 1979 by EDITORIAL KIER S.A. - Buenos Aires


IMPRESO EN ARGENTINA

PRINTED IN ARGENTINA
SIR JOHN WOODROFFE
(En el Templo Konarak del Dios-Sol, Orissa.)
Cortesía: Sr. P. K. Dutta
Lámina 1



PREFACIO DE LA TERCERA EDICION




La presente edición, con algunos agregados y correcciones, fue revisada totalmente. Desde la aparición de la segunda edición, han sido publicados varios nuevos tomos de la serie "Textos Tántricos". Respecto de este libro, se remite especialmente al lector al Kámakalávilása, uno de aquellos textos, como asimismo al ensayo sobre "La Creación en los Tantras" que, con otro material nuevo, se reproduce en Sakti y Sakta. Los editores publicaron un tomo titulado Mahámáya, del profesor Pramatha Nátha Mukkyopádhyáya y de quien esto escribe, en el que se efectúa una comparación del concepto de Maya según lo sustentan los Sáktas y los Mayavadines, respectivamente. Reitero que no es posible entender este Yoga sin captar primeramente, de modo cabal, su filosofía. Digo "entender" sólo porque la cuestión de la realidad y del valor de esta forma de Yoga no es algo que concierna a este libro.
Desde la publicación de la segunda edición, el célebre teósofo, Reverendo C. W. Leadbeater, publicó una monografía sobre los Cakras, que incluye material editado por él en 1910. El tomo contiene láminas de los Cakras, captados clarividentemente, como asimismo una lámina de los Cakras según Johann Georg Gichtel, discípulo de Jakob Boheme, tomada de su Theosophia Practica, aparecida originalmente en 1696 y reimpresa en 1897 (Chacornac, París. Véase también las Láminas que figuran en la parte final de la edición de la traducción al inglés de Behmen, efectuada por el Dr. Law.) El Dr. Rele también publicó un libro titulado The Mysterious Kundaliní (Taraporewalla, Bombay) para el que escribí una Introducción.


J. W.

OXFORD
11 de setiembre de 1928.




9
PREFACIO DE LA SEGUNDA EDICION


Considerando la naturaleza recóndita del tema, la primera edición publicada por Luzac & Co., Londres, tuvo una venta más rápida de la esperada, y un pedido de segunda edición me posibilitó la revisión de toda la obra, efectuando varias correcciones y agregados en la Introducción y el Texto. A esta segunda edición se añadió el Texto sánscrito de las obras aquí traducidas, que anteriormente apareciera en el Tomo II de "Textos Tántricos" y que, desde entonces, estuviera agotado. Esta edición también contiene, además de las láminas originales en color de los Cakcras, una cantidad de láminas en semitono, que muestran algunas posturas del Kundaliní-Yoga.
La Introducción trata, en general, sobre el tópico sustantivo de los textos traducidos. Sin embargo, aprovecho la oportunidad para repetir que no ha sido posible ofrecer aquí una explicación completa de tales tópicos, remitiendo al lector a mis otras obras referidas a los Tanteas y su Ritual, a saber, Principles of Tantea, obra de peculiar valor en la que figura una traducción del trabajo de un Pandit bengalí, Sákta no familiarizado con el idioma inglés pero heredero de viejas tradiciones; como asimismo a mi Sakti y Sákta, que trata sobre el ritual, publicado hacia la fecha de mi primer Prefacio. Asimismo, Studies in Mantra-Sástra, allí mencionados, fueron publicados hace poco bajo el título de Garland of Letters. Los términos técnicos como Bindu, Náda y demás, utilizados en las obras traducidas, fueron explicados allí completamente, como asimismo los términos generales del Mantra. También es necesario conocer con precisión el significado exacto de los términos Consciencia, Mente, Vida, Materia y demás, como se emplean en el Vedánta, y esto se ofrece en la serie de opúsculos reunidos bajo el título general de The World as a Power. No es posible entender la razón del Yoya sin precisa comprensión de estos términos fundamentales. Se ha dicho correctamente que "la parte práctica de todo Yoga, especialmente del Rája-Yoga, se relaciona con prácticas mentales. Por tanto, es absolutamente necesario que el estudiante del Yoga conozca qué es su mente y cómo trabaja" (Rája Yoga, de Swámí Dayánand, pág. 9). Ofrecí un breve relato de Sarvánanda y su vida en la Hindusthan Review.
J. W.

LES ANDELYS EURE
Octubre de 1922.



10
"Rogamos al Paradevatá unido a Siva, cuya sustancia es el puro néctar de la bienaventuranza, rojo como bermellón, fresca flor del hibisco y cielo de alborada; quien, tras escalar Su ruta a través del conjunto sonoro que surge del choque e impulso de dos vientos en medio del Susumná, se eleva hacia aquella brillante Energía que resplandece con el fulgor de diez millones de centellas. ¡Que Ella, Kundaliní, que velozmente avanza hacia Siva y retorna de El, nos conceda el fruto del Yoga! Al estar despierta, es la Vaca de la Plenitud para los Kaulas y la Enredadera del Kalpa de todas las cosas anheladas por quienes La adoran."
SÁRADÁ-TILAKA, XXXV, 70


PREFACIO DE LA PRIMERA EDICION

En mi obra Sakti y Sákta bosquejé por primera vez los principios del "Kundalí-Yoga", tan discutidos en algunos sectores, pero que se conocen tan poco.
Esta obra es una descripción y explicación más detallada del Poder Serpentino (Kundalí-Sakti), y el Yoga efectivizado a través de éste, tema que ocupa destacado lugar en el Tantra-Sástra. Consiste en una traducción de las dos obras sánscritas publicadas hace unos años en el segundo tomo de mi serie de "Textos Tántricos", pero hasta ahora sin traducir. El primero, titulado "Satcakranirúpana" (`Descripción e Investigación de los Seis Centros Corporales") tiene como autor al celebrado tántrico Púrnánanda-Svámí, del que luego se ofrece una breve nota biográfica. Forma el sexto capítulo de su extensa obra inédita sobre el Ritual tántrico, titulada "Srí-tattva-cintámaní". Esto fue tema de comentarios, entre otros, de Samkara y Visvanátha, citados; en el Tomo II de los "Textos Tántricos", y utilizados para la preparación de la presente versión. El comentario aquí traducido del sánscrito pertenece a Kálícarana.
El segundo texto, llamado "Páduká-Pañcaka" ("El Quíntupla Escabel del Gurú") trata sobre uno de los lotos descriptos en la obra más completa. Se le agrega una traducción del sánscrito de un comentario e Kálicarana. A la versión de ambos libros añadí algunas otras notas explicativas que me pertenecen. Como las obras traducidas son de carácter muy recóndito, y de por sí ininteligibles para el lector de nuestro idioma, incluí un prefacio a modo de Introducción general en  que procuré ofrecer (dentro de los límites de una obra de esta índole, y de mi conocimiento) una descripción y explicación de esta forma de Yoga. Asimismo incluí algunas láminas de los Centros, dibujadas y pintadas según las descripciones del primero de estos Textos sánscritos.

11
En la Introducción no fue posible sino dar una exposición general y sumaria de los principios en los que se funda el Yoga, y esta forma particular suya. Quienes deseen abarcar el tema con mayores detalles deberán remitirse a mis otros libros publicados sobre el Tantra Sástra. En Principles of Tantra se hallarán Introducciones generales al Sástra y (en relación con el tema presente) valiosos capítulos sobre Sakti y los Mantras. En mi reciente obra, Sakti y Sákta (cuya segunda edición está ahora en proceso de reimpresión), resumí brevemente la enseñanza de los Sákta Tantras y sus rituales. En mis Studies in the Mantra-Sástra, cuyas tres primeras partes se reprodujeron del "Vedánta Kesarí" donde aparecieran, se hallarán descripciones más detalladas de téminos técnicos como Tattva, Saktis Causales, Kalá, Náda, Bindu y demás, mencionados en este libro.
El relato que sigue, de Púrnánanda, célebre Sádhaka tántrico de Bengala, y autor del "Satcakra-nirúpana", procede de los descendientes de su hijo mayor, dos de los cuales tienen relación con la labor de la Varendra Research Society, de Rajshahi, a cuyo Director, Sj. Aksaya-Kumára-Maitra, y a su Secretario, Sj. Rádha-Govinda-Baisák, agradezco los siguientes detalles:
Púrnánanda fue un Rahri Bráhmana del Kásyapa Gotra, cuyos antepasados pertenecieron al villorrio de Pakrashi, aún no identificado. Se dice que su séptimo ancestro, Anantácárya, emigró de Baranagora, en el distrito de Murshidabad, a Kaitali, en el distrito de Mymensingh. En su familia nacieron dos célebres Sádhakas tántricos, a saber: Sarvánanda y Púrnánanda. Los descendientes de Sarvánananda residen en Mehar, y los de Púrnánanda, en su mayoría, en el distrito de Mymensingh. Poco se sabe de la vida mundana de Púrnánanda, salvo que llevó el nombre de Jagadánanda, y que copió un manuscrito del Visnupuránam en el año Sáka de 1448 (1526 d.C.). Este manuscrito, ahora en poder de uno de sus descendientes, llamado Pandit Hari-Kishore-Bhattácárya, de Kaitali, se halla, todavía en buen estado de conservación, y fue inspeccionado por el Pandit Satis-Candra-Siddhán-tabhúsana de la Varendra Research Society. El colofón afirma que Jagadánanda Sarma escribió el Purána en el año Sáka de 1488.
Este Jagadánanda tomó el nombre de Púrnánanda al obtener su Díksá (Iniciación) de Brahmánanda, y se dirigió a Kámarúpa (Assam) creyéndose que en esta provincia obtuvo su "Siddhi" o estado de perfección espiritual, en el Asrama que aún lleva el nombre de Vasis-thásrama, situado a una distancia de unas siete millas de la ciudad de Gauhati (Assam). Púrnánanda nunca regresó a su hogar, vivió como un Paramahamsa y recopiló diversas obras tántricas, entre las que se conocen el Srí-tattva-cintámani, redactado en el año Sáka de 1499 (1577 d.C.), el Syámárahasya, el Sáktakrama, el Tattvánanda-taranginí y el Yoga-sára. Es célebre su comentario sobre el himno de Kálikaká-rakúta. El Sat-cakra-nirúpana, aquí traducido, no es sin embargo una obra independiente sino parte del sexto Patala del Srí-tattva-cintámani.


12
Según una tabla genealógica de la familia de este Acárya y Virácára tántrico, dada por uno de sus descendientes, Púrnánanda está separado de sus descendientes por unas diez generaciones.
Esta obra estuvo preparada hace unos cinco años, pero las dificultades del tema y las creadas por la guerra, dilataron su publicación. Confiaba en incluir algunas otras láminas de pinturas y dibujos originales que poseo sobre el particular, pero las actuales condiciones no me lo permiten, y juzgué mejor publicar el libro tal cual está antes que correr el riesgo de otra demora.


JOHN WOODROFFE

RANCHI
20 de setiembre de 1918.



13
LOS SEIS CENTROS Y EL PODER SERPENTINO


I

PRESENTACION

Las dos obras sánscritas aquí traducidas —Sat-cakra-nirúpana ("Descripción de los Seis Centros, o Cakras") y Páduká-pañcaka ("El Quíntupla Escabel") — tratan sobre una forma particular de Yoga tántrico, llamada Kundaliní-Yoga o, como la denominan algunas obras, Bhúta-suddhi. Estos nombres se refieren a la Kundaliní-Sakti, o Poder Supremo del cuerpo humano, mediante cuyo despertar se logra el Yoga, y a la purificación de los Elementos del cuerpo (Bhúta-suddhi) que tiene lugar al producirse aquel evento. Este Yoga se efectiviza mediante un proceso conocido técnicamente como Sat-cakra-bheda, o penetración de los Seis Centros o Regiones (Cakra) o Lotos (Padma) del cuerpo (que la obra describe) por medio de la Kundaliní-Sakti, que, a fin de darle un nombre en nuestro idioma, la llamé el Poder Serpentino.1 Kundala significa enroscado. El poder es la Diosa (Deví) Kundaliní, o la que está enroscada; pues Su forma es la de una serpiente enroscada y dormida en el centro más bajo del cuerpo, en la base de la columna vertebral, hasta que, por el medio descripto, Ella es despertada con el Yoga que lleva Su nombre. Kundaliní es la Divina Energía Cósmica de los cuerpos (vide post). El Saptabhúmi o siete regiones (Lokas) 2 son, como vulgarmente se las entiende, una representación exotérica de la doctrina tántrica interior, relativa a los siete centros.3
El  Yoga  se  llama  tántrico  por dos razones.  Se  lo hallará mencionado en  los  Yoga-Upanishads  que  se  refieren  a los Centros, o Cakras,  y en algunos   Puránas. Los  tratados  sobre  Hathayoga   también   tratan   sobre   el particular.   Encontramos   incluso   similares  nociones   en   sistemas  que   no son  hindúes,   pero   tomadas    posiblemente   de   fuente   hindú.   De   esa

1 Uno de los nombres de esta Deví es Bhujangí, o la Serpiente.
2 Los siete “mundos”: Bhúh, Bhuvah, Suvah, Mahah, Janah, Tapah y Satya. Véase mi "La Ola de la Bienaventuranza- (Comentario del verso nº 35). Los Lokas son lo que se ve (lokyante) —es decir, lo que se alcanza— y, por ende, son los frutos del Karma en forma de re-nacimiento particular. Comentario de Satyánanda sobre el Isa Upanishad, Mantra nº 2.
3 Es decir, los seis Cakras y el centro central superior, o Sahasrára. En cuanto a los Upanishads y Puránas, véase post.


15
manera, en el Risala-i-haq-numa, del príncipe Mahomed Dara Shikoh,4 se ofrece una descripción de los tres centros: "Madre del Cerebro", o "Corazón esférico" (Dil-i-muddawar); "Corazón de Cedro" (Dil-i-sanowbari); y "Corazón de Lirio" (Dil-i-nilofari).5 Puede hallarse otras referencias en las obras de los sufíes mahometanos. También se dice que algunas fraternidades sufíes (como la Naqshbandi) 6 idearon, o más bien tomaron de los Yogís hindúes 7 el método Kundaliní como medio de realización.8 Me han dicho que pueden descubrirse correlaciones entre el Sástra hindú (asiático) y la Escritura Máyá indoamericana de los Zunis, llamada el Popul Vuh.9 Quien esto me informó me dijo que su "tubo de aire" es el Susumná; su "doble tubo de aire", los Nádís Idá y Pingalá. "Hurakan", o centella, es Kundaliní, y los centros son descriptos mediante glifos animales. Me han indicado que similares nociones son sustentadas por la enseñanza secreta de otras comunidades. Podría esperarse la difusión de esta doctrina y práctica si se basase en hechos. Sin embargo, esta forma de Yoga se asocia en particular con los Tantras o Agamas, en primer lugar, porque estas Escrituras están relacionadas en gran medida con aquéllos. De hecho, esas ordenadas descripciones, con detalles prácticos completos, se hallan principalmente en las obras de Hathayoga y Tantras, que son los manuales, no sólo del culto hindú, sino también de su ocultismo. Además, el Yoga a través de la acción sobre el centro más bajo parece característico del sistema tántrico, cuyos adeptos son los custodios del conocimiento práctico por el cual es posible aplicar prácticamente las prescripciones generales de los libros. Asimismo, el sistema es de carácter tántrico  respecto  de  su  selección  del  centro  principal  de  la  consciencia. Diversos  pueblos  asignaron, en  la  antigüedad,  a  distintas  partes  del  cuerpo,  la sede del  “alma” o vida, como la sangre,10  el  corazón  y la respiración. Generalmente no se consideró en tal sentido al cerebro. El  sistema  váidico  coloca  al  corazón  como  centro  principal  de la Consciencia  —una  reliquia  de  esta  noción  todavía  la  preservamos  cuando  decimos  "guárdalo  en  tu  corazón"  o  "aprender  de memoria" (learn by heart, en inglés). El  Sádhaka,  que  es una de las cinco funciones del


4 “La Brújula de la Verdad". El autor fue el hijo mayor del Emperador Shah-i-jehan, y falleció en el año 1659 d.C. Se alega que su enseñanza es la de la doctrina secreta del "Apóstol de Dios".
5 Capítulo I sobre el Alam-i-nasut: el plano físico, o lo que los hindúes llaman el estado Jágrat. Ed. Rai Bahadur Srisha-Candra-Vasu.
6 Véase "El Desarrollo de la Metafísica en Persia", por Shaikh Muhammed Iqbal, pág. 110.
7 Se dice que Al-Biruni tradujo al árabe las obras de Patañjali, como asimismo los Sámkhya-Sútras, a principios del siglo VII.
8 Sin embargo, el autor citado dice: "Tales métodos contemplativos carecen absolutamente de carácter islámico, y los Sufíes superiores no les acuerdan importancia alguna".
9 Me han dicho que el ocultista James Pryse inició, sin concluirla, una traducción en Lucifer, el viejo periódico teosófico, pero esto no lo he visto.
10 Cf. la expresión bíblica: "La sangre es la vida".

16
Pitta,11 y que está situado en el corazón, ayuda indirectamente en el cumplimiento de las funciones cognoscitivas al mantener las rítmicas contracciones cardíacas, y se ha sugerido 12 que fue tal vez este criterio sobre la construcción del corazón el que predispuso a los fisiólogos hindúes para sostener que era la sede de la cognición. Sin embargo, según los Tantras, los principales centros de la consciencia han de hallarse en los Cakras del sistema cerebro-espinal, aunque también se reconozca al corazón como sede del Jívátmá o espíritu corporizado, en su aspecto de principio vital o Prána.13 Es por las razones mencionadas que el primer verso del Sat-cakra-nirúpana, aquí traducido, habla del Yoga que ha de realizarse "según los Tantras" (Tantránusárema) —es decir, como Kálícarana, su Comentarista, dice: "siguiendo la autoridad de los Tantras".
Hace poco se prestó alguna atención al tema en la literatura occidental de carácter ocultista. Por lo general sus autores y otros aparentaron ofrecer lo que entendían como teoría hindú del tema, pero con considerables imprecisiones. Estas no se limitan a, las obras del carácter mencionado. Así, para tomar sólo dos ejemplos por el estilo, encontramos en un famoso diccionario sánscrito 14 que los Cakras son definidos como "círculos o depresiones (sic) del cuerpo para fines místicos o quirománticos", y su ubicación es errónea en casi todos sus aspectos. El Múládhára es descripto imprecisamente  como  "encima  del  pubis".  Y  el  Svádhisthána  no  es  la región  umbilical.  El  Anáhata  no  está  en  la  base  de  la  nariz  sino  que  es el  centro  espinal  en  la  región  del  corazón;  el  Visuddha  no  es  "el  hueco entre  los  senos  frontales"  sino  que  es el centro espinal en la región laríngea. El Ajñá no es la fontanela o unión de las suturas coronarias y sagitales, que se dice son el Brahmrandhra,15 sino que está en la posición asignada al tercer ojo, o Jñána-caksu.  Otros,  evitando  esos  burdos  errores,  no están libres de imprecisiones  menores.  Así,  un  autor  que,  por  lo  que  conozco,  tiene  un considerable  de  ocultismo,  habla  del  Susumná  como  de una fuerza" que" no  puede ser  dinamizada  hasta  que  la  hayan  precedido  Idá  y  Pingalá`, que  "es  acompañada  de  un  violento  shock  a  través  de  cada  porción  de   la  médula   espinal",   y   que,   con  el despertar del plexo


11 Véase la Introducción al tercer tomo de mis "Textos Tántricos" (Prapañcasara-Tantra).
12 Kavirája-Kuñjalála-Bhisagaratna, en su edición del Susruta-Samhitá. Sin embargo, puede darse otra explicación, a saber, que durante la historia de la humanidad, de hecho varió la importancia de los diversos centros perceptivos.
13 Según algunas opiniones hindúes, el cerebro es el centro de la mente y los sentidos, y el corazón es el centro de la vida. Caraka dice que el corazón es la raíz de donde surgen todas las otras partes del cuerpo, y es el centro de algunas de las funciones u órganos. Según el Susruta, el corazón es la sede de las sensaciones.
14 Diccionario Sánscrito del profesor Monier Williams, sub voce “Cakra".
15 Término que también se emplea para señalar al Brahma-nádí, en el que éste es el pasaje por el que se alcanza el Brahma-randhra del cerebro.
17
sacro, atraviesa el cordón espinal y choca con el cerebro, con el resultado de que el neófito se descubre como "un alma desencarnada, sola, en el lóbrego abismo del espacio vacío, luchando contra un miedo y terror indecibles". Asimismo escribe que la "corriente" de Kundaliní se llama Nádí; que el Susumná se extiende como un nervio hasta el Brahma-randhra; que los Tattvas son siete en total; y otros asuntos que son imprecisos. El Susumná no es una "fuerza",16 ni pasa ni choca contra nada, sino que, de los tres, es el Nádí externo, y aquéllos forman el conducto de la fuerza que es el despertar de la Deví llamada, Kundaliní, el Poder Cósmico de los cuerpos, y esa fuerza no es Nádí, sino que atraviesa lo más interior, de Citriní-Nádí, que termina en el loto de doce pétalos debajo del Sahasrára, desde donde asciende hacia el Brahma-randhra. Sería fácil señalar otros errores en escritores que se refirieron al tema, pero resultará más provechoso que declare lo correcto, según mi entender, sobre esta modalidad de Yoga. Pero deseo añadir que también algunos modernos escritores hindúes cooperaron en la difusión de nociones erróneas acerca de los Cakras, describiéndolos desde lo que es un mero punto de vista materialista o fisiológico. Obrar así no es un mero planteamiento erróneo del hecho sino una traición; pues la fisiología no conoce a los Cakras tal como existen en sí —es decir, como centros de la consciencia y de la actividad de Súksma Prána-váyu o fuerza vital sutil; aunque trata sobre el cuerpo burdo que se relaciona con aquéllos. Quienes apelan a la fisiología es probable que sólo logren una noción desajustada.
Podemos señalar aquí el relato de un célebre autor "teosófico" 17 respecto de lo que él llama "Centros de Fuerza" y "Fuego Serpentino", de los que dice haber tenido una experiencia personal. Aunque su autor también se refiere al Yoga-Sástra, tal vez pueda excluir su error si aquí apuntamos que su relato no hace una profesión de ser una representación de la doctrina de los Yogís hindúes (cuya competencia para su propio Yoga el autor algo desacredita), pero que expone como su propia explicación original (fortificada, como lo concibe, por ciertas partes de la doctrina hindú) de la experiencia personal que (según escribe) el mismo tuviera. Esta experiencia parece consistir en el despertar consciente del "Fuego Serpentino" 18 con la acrecentada visión "astral" y mental que, por lo que cree, le puso en evidencia lo que nos narra.19 Los centros, o Cakras, del cuerpo humano, son descriptos

16 Excepto en el sentido de que todo es una manifestación del poder.
17 "La Vida Interior” (The Inner Life), de C. W. Leadbeater.
18 Compárese esta nota y las siguientes con la teoría de éste y la teoría hindú. La Deví o Diosa se llama Bhujangí o Serpiente porque, en el centro más bajo (Múládhára) Ella yace "enroscada" en torno al Linga. "Enroscada" = en reposo. Aquí el Poder Cósmico de los cuerpos está en reposo; cuando se despierta se siente como calor intenso.
19 En cada centro se adquieren ciertos Siddhis o poderes ocultos a medida que el practicante se abre rumbo ascendentemente.


18
como vórtices de materia 20 "etérica" dentro de la cual se precipita desde el mundo "astral",21 y en ángulos rectos hasta el plano del disco giratorio, la fuerza séptuple del Logos, portadora de "vida divina" dentro del cuerpo físico. Aunque todas estas siete fuerzas operan en todos los centros, en cada uno de ellos es grandemente predominante una forma de la fuerza. Estas fuerzas irruptoras se dice que se alzan en la superficie de las fuerzas secundarias del "doble etérico'' 22 en ángulos rectos respecto de sí mismas. La fuerza primaria, al entrar en el vórtice, se irradia nuevamente en líneas rectas, pero en ángulos rectos. Se dice que el número de estas radiaciones de la fuerza primera determina el número de los "pétalos" (como los llaman los hindúes) que exhibe el "Loto" o vórtice. La segunda fuerza que se precipita en torno al vértice produce, se dice, las apariencias de los pétalos de una flor, o "tal vez más precisamente, platos o vasos poco profundos de iridiscente vidrio ondulado". De este modo, —es decir, mediante la suposición de un vórtice etérico sujeto a una fuerza incursora del Logos— los dos "lotos" descriptos en los libros hindúes y el número de sus pétalos es relatado por el autor, quien sustituye al centro Svadhistána con un loto de seis pétalos en el bazo,23 y corrige el número de pétalos del loto de la cabeza, diciendo que no es mil, como dicen los libros sobre este Yoga, "sino exactamente 960”. 24 El centro etérico que mantiene vivo el vehículo físico se dice que corresponde a un centro "astral” de cuatro dimensiones, pero entre ellas existe una envoltura o tela apretadamente tejida, de un solo estamento comprimido de átomos físicos, que impide una apertura prematura de la comunicación entre los planos. Se dice que hay un modo de abrirlos o desarrollarlos apropiadamente de modo que a través de este canal sea posible un mayor curso desde los planos superiores que el que ordinariamente ocurre. Cada uno de estos centros "astrales" tiene ciertas funciones; en el ombligo, un simple poder de sentimiento; en el bazo, un "viaje consciente" en el cuerpo astral; en el corazón, "un poder para comprender y simpatizar con las vibraciones de las otras entidades astrales”; en  la  laringe,  un  poder  de  escuchar el plano astral; entre las cejas, "la visión astral"; en "la coronilla", la perfección de todas  las  facultades  de la vida astral. 25 Se dice, por tanto, que estos centros


20 Los pétalos del loto son Prána-sakti manifestada por el Prána-váyu o fuerza vital. Cada loto es un centro de una forma diferente de "materia" (Bhúta) allí predominante.
21 Este es un término occidental.
22 No mencionado en la exposición aquí ofrecida.
23 Véase nota nº 20.
24 En esta cuestión parece haberse prestado tan poca atención a la exactitud que se omite una de las letras a fin de sumar 1.000 pétalos, es decir, 50 x 20. Aquí "Mil" sólo simboliza magnitud.
25  Se dice que, en cada centro, se obtienen ciertos Siddhis. Mas la coronilla está mucho más allá de la vida "astral". Allí se obtiene el Samádhi, o la unión con la Consciencia Suprema.

19
reemplazan, hasta cierto punto, a los órganos sensorios para el cuerpo astral. En el primer centro, "en la base de la columna", está el "Fuego Serpentino", o Kundaliní, que existe en siete estratos .o siete grados de fuerza .26 Esta es la manifestación en la materia etérica, en el plano físico, de una de las grandes fuerzas del mundo, uno de los poderes del Logos, de los cuales la vitalidad y la electricidad son ejemplos. Se dice que no es igual a Prána o vitalidad .27 Se afirma que los "centros etéricos", cuando son despertados plenamente por el "Fuego Serpentino'', descienden en la consciencia física, cualquiera sea la cualidad inherente al centro astral que le corresponda. Cuando son vivificados por el "Fuego Serpentino" se convierten en puertas conectoras entre los cuerpos físico y "astral". Cuándo, tuvo lugar por primera vez el despertar astral de estos centros no fue conocido por la consciencia física. Mas el cuerpo sensorio puede ahora "ser inducido a compartir todas estas ventajas, reiterando el proceso de despertar con los centros etéricos". Esto se efectúa mediante el despertar, a través de la fuerza de la voluntad, del "Fuego Serpentino", que existe revestido "de materia etérica es el plano físico, y duerme 28 en el correspondiente centro etérico —el que está en la base de la columna". Una vez hecho esto, vivifica a los centros superiores, con el efecto de que introduce en la consciencia física los poderes despertados mediante el desarrollo de sus correspondientes centros astrales. En pocas palabras, se empieza a vivir en el plano astral, lo cual no es una completa ventaja pues, según se dice, el ingreso en el mundo celestial ha de lograrse al término de la vida en este plano.29 De manera que en el segundo centro se es consciente en el cuerpo físico "de toda clase de influencias astrales, sintiéndose vagamente que algunas de ellas son amistosas y algunas hostiles sin tenerse la mínima explicación de ello". En el tercer  centro  se es capaz de recordar "sólo parcialmente" vagos viajes astrales,  a  veces  con semi-recuerdos  de  una  sensación  dichosa  de volar por  los  aires.  En  el cuarto centro, el hombre es instintivamente consciente de la  dicha  y  aflicción  de  los  demás,  reproduciendo  a  veces  en   mismo  sus  dolores  y pesares físicos. Al despertar el quinto centro, oye voces

26 Para-sabda, que es Kundaliní en Su aspecto de causa de todo sonido tiene siete aspectos, desde Kundalí hasta Bindu.
27 Kundalí es Sabda-Brahman o la "Palabra" (Vak) en los cuerpos, y en Su forma propia (Svarúpa) es la Consciencia Pura, y es todos los Poderes (Sarva-saktimayí). De hecho, Kundaliní es la energía cósmica en los cuerpos y, como tal, la causa de todo, y aunque se manifieste como cualquiera de Sus productos, no se limita a éstos.
28 Kundaliní se llama la Serpiente (Bhujangí). Ella duerme en el Múládhára. En cuanto a lo que Ella es, véase la última nota. Ella duerme porque está en reposo. Entonces, la consciencia del hombre está despierta para con el mundo, Su creación, en la que Ella es inmanente. Cuando Ella despierta y se completa el Yoga, el hombre duerme respecto del mundo y goza de la experiencia supermundana.
29 El fin del Kundalí-Yoga está más allá de todos los mundos Celestiales. Ningún Yogui busca el "Cielo" sino aquello que es la fuente de todos los mundos.


20
"que le efectúan toda clase de sugerencias". A veces oye música "u otros sonidos menos agradables".30 El desarrollo pleno asegura la clariaudiencia en el plano "astral". El despertar del sexto centro asegura resultados que, al principio, son de carácter trivial, como "una semi-visión de paisajes y nubes de color", pero subsiguientemente llega a ser clarividencia. Aquí se dice que hay un poder de magnificación por medio de un tubo "etérico" flexible, que parece "la culebra microscópica sobre el tocado de los Faraones". Se afirma que el Poder de expandir y controlar el ojo de esta "culebra microscópica" es el significado de lo que expresan los libros antiguos sobre la capacidad de cada uno de agrandarse o achicarse a voluntad.31 Cuando el cuerpo pituitario es puesto en acción, forma un vínculo con el vehículo astral, y cuando el Fuego llega al sexto centro, y lo vivifica plenamente, se oye 32 la voz del "Maestro" (que en este caso significa el Yo superior en sus diversas etapas). El despertar del séptimo centro permite abandonar el cuerpo con plena consciencia. "Una vez que el fuego atravesó todos estos centros en un orden determinado (que varía según los diferentes tipos de personas), la consciencia se torna continua hasta el ingreso en el mundo celestial 33 al fin de la vida en el plano astral."
Hay algunas similitudes entre este relato y la enseñanza del Yoga-Sástra, con la que, de un modo general, el autor citado parece estar algo familiarizado, y que puede haberle sugerido algunos rasgos de esta relación. En primer lugar hay siete centros, que con una sola excepción corresponden a los Cakras descriptos. El autor dice que hay otros tres centros inferiores, pero que está llena de peligros la concentración en ellos, sin especificar cuáles son esos peligros. Sé que no hay otro centro más bajo que el Múládhára (como el mismo nombre lo implica: "centro-raíz”) y el único centro próximo a éste, que se excluye en el relato antedicho, es el centro Apas Tattva, o Svádhistána. Después  está    la  Fuerza,  “el   Fuego  Serpentino",  que  los  hindúes  llaman  Kundaliní,  en  el  centro  más  bajo,  el  Múládhára.  Por  último,  se dice  que  el  efecto  del  despertar  de  esta  fuerza,  que  es  cumplido  mediante   el  poder  de  la  voluntad  (Yoga-bala),34  exalta  la  consciencia física  a  través  de  los  planos  ascendentes  hasta  el "mundo celestial".  Para  usar  la  expresión  hindú,  el  objeto  y  aspiración  del  Sat-cakra-bheda  es  el  Yoga.  Este  es,  en  última  instancia,  la  unión  con  el  Yo  Supremo o Paramátmá;     pero    es    evidente   que,   como  el  cuerpo  en  su  estado na-

30 Según el texto traducido, el sonido del Sabda-Brahman se oye en el Anáhata, o cuarto centro.
31 No hay referencia a tal "serpiente". Los Siddhis —Animá, etc.— no dependen de esto. Es la consciencia la que se identifica con lo pequeño o con lo grande.
32 Como lo expresa el texto aquí traducido, el Ajñá se llama así porque aquí recibió la orden del Gurú, desde arriba.
33 Véase nota nº 2, ante.
34 Con la ayuda de la purificación corporal, ciertos Asanas o Mudrás (vide post).

21
tural está ya, aunque inconscientemente, en el Yoga, de lo contrario no existiría, cada paso de la consciencia hacia arriba es Yoga, y hay muchas etapas de éste antes del logro del Kaivalya, Mukti o Mukti completo. Esta y, en realidad, muchas de las etapas precedentes se hallan mucho más allá del "mundo celestial" del que habla el autor. A los Yogís no les interesa el "mundo celestial` y procuran sobrepasarlo; de lo contrario no son Yogís. Según esta teoría, esto es lo que aparentemente realiza la fuerza manifiesta: acrecentar las cualidades mentales y morales del auto-operador, existentes en el lapso de su descubrimiento. Pero si esto fuese así, ese acrecentamiento sería tan poco deseable como el estado original. Aparte de la necesidad de la posesión de salud y fortaleza, el pensamiento, la voluntad y la moralidad, propuestos en sujeción a su influencia, deben primero purificarse y fortalecerse antes de ser intensificados mediante la influencia vivificante de la fuerza despertada. Además, como lo señalé en otra parte,35 los Yogís dicen que, atravesar el Brahmagranthi o "nudo",36 a veces implica dolor, trastorno físico e incluso enfermedad, como no es improbable que suceda luego de concentrarse en el centro umbilical (Nábhipadma).
Para usar términos hindúes, el Sádhaka deberá ser competente (Adhikárí), circunstancia que comprobará su Gurú, de quien únicamente puede aprenderse el real método del Yoga. Sin embargo, los peligros incidentales expresados por el autor van más allá de cuanto mencionan los mismos hindúes que, en general, parecen desconocer la cuestión de “hechicería fálica" que el autor refiere al hablar de Escuelas (aparentemente occidentales) de "Magia Negra” que se dice que emplean la Kundaliní con el fin de estimular el centro sexual. Otro autor dice: 37 "El mero aficionado al seudo-ocultismo sólo degradará su intelecto con las puerilidades del psiquismo, se convertirá en presa de la maligna influencia del mundo fantasmal, o arruinará su alma con las sucias prácticas de la hechicería fálica —como   miles de personas descarriadas lo hacen incluso hoy en día." ¿Esto es así? Es posible que la concentración perversa o descarriada sobre los centros sexuales y conexos tenga el efecto aludido. Y puede ser que el comentarista Lakshmídhara aluda a esto cuando habla de Uttara-Kaulas que despertaron a la Kundaliní en el Múládhára para satisfacer su deseo de goce mundano, sin intentar conducirla ascendentemente hasta el Centro Supremo que es el objeto del Yoga que busca la bienaventuranza supermundana. De aquéllos dice un verso sánscrito: "son las  verdaderas  prostitutas".   Sin embargo,  nunca    a  los  hindúes  referirse  a  esta  cuestión,  probablemente  porque  no  pertenece al Yoga en su   sentido   ordinario,  como  asimismo   en   razón  de  que  por  la disciplina
35 Véase "Introducción al Tantra-Sástra".
36 Hay tres "nudos", o centros, que han de traspasarse, donde la fuerza de Maya es particularmente recia.
37 “The Apocalypse Unsealed", pág. 62.

22





Por respeto a la Editorial KIER, editorial muy apreciada por Nuestro muy Amoroso Preceptor, Precioso GU-RÚ  V. Sat Arhat Dr. Ferriz O., no publicaremos el libro completo.
Quienes se encuentren realmente interesados en la obra deben comprarla.